¡Hola! Bienvenido a una nueva edición de Mirada Sur, donde si usted nos concede 10 minutos, nosotros lo ponemos al día con lo que pasa en América Latina. Estamos en una semana muy especial para el Archbridge Institute, a pocos días del evento que reunirá a la flor y nada de las ideas de la libertad en Buenos Aires, para entender de primera mano lo que está pasando en Argentina, y en la región, que atraviesa un momento de cambio histórico. Por eso hoy tenemos una edición “capicúa”, como se dice en Uruguay, ya que arrancamos y cerramos en ese país, donde el presidente Milei enfrenta el desafío titánico de sacar a Argentina de un período de estancamiento y decadencia de más de medio siglo. Pero también visitaremos México, donde el gobernador de Sinaloa, acusado de tener vínculos con el narcotráfico, está dando dolores de cabeza a la presidenta Sheinbaum. Como nos decía nuestro editor Rodrigo Caballero, “para ser gobernador de Sinaloa, hay que ser muy valiente… o muy bandido”. Pero también iremos a Bolivia, a Panamá y a Uruguay, donde la muerte de Ruben Rada, uno de sus músicos más emblemáticos, ha conmovido al país. Así que ajústese el cinturón, que ya arrancamos.

Milei enfrenta un momento clave de su gobierno en Argentina
A dos años y ocho meses de haber asumido la presidencia de Argentina, el gobierno de Javier Milei vuelve a atravesar un momento de máxima presión. Si bien logró bajar la inflación, mantener las cuentas públicas equilibradas, y tener una economía en crecimiento gracias a sectores como el agro, la energía y la minería, hay un clima de malhumor social fogoneado por los medios y el mal momento de sectores intensivos en mano de obra, que están sufriendo las consecuencias del ajuste. Hay además un ambiente de campaña electoral anticipado, donde la sociedad y muchos inversores siguen pendientes de si habrá reelección del presidente, o un regreso al populismo.
Para entender el momento clave que vive Argentina, y como “precalentamiento” antes del evento Vientos de Cambio de la semana próxima, contactamos al amigo Marcos Falcone, hoy trabajando como analista del instituto CATO.
-El gobierno de Milei parece de nuevo estar bajo ataque político y con una economía que algunos dicen no termina de arrancar. ¿Cómo lo ves?
-Milei todavía conserva una fortaleza electoral importante. Si se toma como referencia el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, se puede estimar que mantiene un respaldo cercano a los 40 puntos. No es un porcentaje menor, sobre todo si se considera que la oposición continúa dividida, desprestigiada y sin una figura que pueda reunir a todos sus sectores. Otra cuestión es analizar qué está ocurriendo con la economía y cómo puede evolucionar durante el próximo año. La economía argentina está creciendo, pero ese crecimiento se concentra principalmente en algunos sectores: la agricultura, el petróleo y el gas, la minería y la pesca. Son actividades muy importantes para la generación de dólares y para las exportaciones, pero tienen una capacidad relativamente baja de creación de empleo. Además, muchas están ubicadas lejos de los principales centros urbanos”.
“Por eso puede existir crecimiento en términos generales y, al mismo tiempo, una parte considerable de la población puede sentir que la economía no mejora. Los sectores que emplean a más personas y que dependen del mercado interno, como el comercio, los servicios y la industria manufacturera, enfrentan una situación bastante más difícil.
El Gobierno también ha utilizado el tipo de cambio como una de las herramientas para reducir la inflación. Esa política puede contribuir a la estabilidad de los precios, pero también tiene consecuencias sobre la actividad. Un peso relativamente apreciado abarata algunos productos importados y ayuda a contener la inflación, aunque genera problemas de competitividad para la producción nacional”.
INCERTIDUMBRE. Según Marcos, “la desinflación es un logro político importante para Milei porque la sociedad argentina venía de muchos años de aumentos permanentes de precios. Pero la pregunta es cuánto tiempo puede sostenerse este esquema si los salarios, el empleo y el consumo no muestran una mejora clara. También existe incertidumbre alrededor del dólar. A medida que se acerquen las elecciones, es posible que muchos inversores posterguen decisiones hasta conocer el resultado y que una parte de la población vuelva a comprar dólares como forma de protección. Ese comportamiento es habitual en Argentina y puede aumentar la presión cambiaria”.
“Por lo tanto, yo diría que Milei tiene apoyo, conserva iniciativa política y no enfrenta una oposición consolidada. Pero sí entra en una etapa más exigente: debe demostrar que la reducción de la inflación y el crecimiento de algunos sectores pueden transformarse en más empleo, mejores ingresos y una mejora concreta en la vida cotidiana”.

Gobernador de Sinaloa, la piedra en el zapato del gobierno mexicano

El gobernador de Sinaloa junto a sus líderes, el ex presidente López Obrador, y la actual, Claudia Sheinbaum
Y un día volvió. Para sorpresa de muchos, después de casi 4 meses apartado de su cargo, Ruben Rocha Moya, gobernador del estado de Sinaloa, anunció el viernes pasado que volvía a gobernar. Pero no duró casi nada. Apenas 32 horas.
El dirigente de 77 años, perteneciente al partido Morena de la presidenta Claudia Sheinbaum y el exmandatario Andrés Manuel López Obrador, se había apartado del cargo en mayo, luego de que la Justicia de Estados Unidos lo acusara de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y solicitara su arresto y extradición. Por eso su retorno fue inesperado y desató una tormenta política en México. Es que Rocha tomó la decisión de volver a la gobernación por cuenta propia, sin consultarlo con la presidenta y sin el respaldo de su partido. “Regreso al ejercicio de mi responsabilidad como gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado", dijo.
IMPUNIDAD. Ante el hecho consumado, Sheinbaun marcó distancia y aclaró que no había sido consultada. “No sé qué llevó al gobernador con licencia a regresar. No he hablado con él, tampoco pienso hablar con él”. Otros líderes del oficialismo también criticaron que volviera al cargo mientras las investigaciones en su contra siguen abiertas. La oposición, por su parte, lo definió como una muestra de impunidad del gobierno. Ante la presión, Rocha reculó y presentó una nueva solicitud de licencia, esta vez “temporal con carácter indefinido, por más de treinta días”, y abandonó el cargo una vez más. La presidenta respaldó la decisión y dijo que era “lo mejor para Sinaloa”.
Esta vez es una "licencia definitiva", sostuvo Sheinbaum, presionada por el gobierno de Donald Trump, que dijo que el narcotráfico gobierna en México.
TRASFONDO. La historia comenzó mucho tiempo atrás. Ruben Rocha Moya había dejado su cargo de gobernador de Sinaloa el 1o de mayo, después de que fiscales de Estados Unidos lo acusaran de colaborar con Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa vinculada a los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. La acusación involucra también a otros 9 funcionarios de la ciudad. Según Fiscalía estadounidense, algunos integrantes del gobierno habrían recibido sobornos y apoyo político a cambio de proteger las operaciones del cartel y facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
El origen del caso se remonta a uno de los episodios más sonados del narcotráfico mexicano: la caída de Ismael “El Mayo” Zambada, histórico líder del grupo delectivo. Tras su detención, Zambada relató en una carta difundida por su abogado, que había sido citado a una reunión en la que participarían el gobernador Rubén Rocha y Héctor Melesio Cuén, exalcalde de Culiacán y exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloase. La reunión había sido organizada por Joaquín Guzmán López, uno de los chapitos, y nunca se concretó. En cambio El Mayo asegura que fue emboscado, encapuchado y trasladado contra su voluntad en un avión a los Estados Unidos, donde quedó detenido. Ese mismo día, Cuén fue asesinado.
La situación de Rocha volvió a complicarse hace unos días. Fausto Corrales Rodríguez, testigo clave de lo ocurrido el día en que Zambada fue capturado y Cuén asesinado, fue detenido en Ciudad de México y volvió a traer la historia de la reunión a la opinión pública justo cuando Rocha volvía al gobierno. El gobernador lo niega todo. Asegura que las acusaciones tienen una motivación política y que no hay pruebas suficientes en su contra. En ese sentido, la presidenta Sheinbaun está de acuerdo y ha dicho que la información entregada hasta ahora por Estados Unidos no alcanza para una extradición.

Caída del ministro de Economía agita clima político en Bolivia
El gobierno de Rodrigo Paz no termina por estabilizarse en Bolivia. Apenas asumido debió enfrentar una severa crisis financiera, y luego un desafío en las calles de los sindicatos cocaleros que responden al ex presidente Evo Morales. Todo eso lo logró superar, no sin sufrir fuertes daños a su imagen y a la estabilidad de su gobierno. Que ahora padece otro golpe con la caída de su ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
La salida de Espinoza se produjo después de que el funcionario fuera censurado por el Legislativo, como consecuencia de que no atendiera una citación para hablar con los congresistas sobre las medidas que ha tomado el Ejecutivo para intentar solventar la crisis económica. Espinoza pidió reprogramar la interpelación, esgrimiendo que tenía previstos dos viajes oficiales. Sin embargo, su solicitud fue rechazada por 91 de los 129 legisladores presentes en la sesión. “Bolivia necesita que su Gobierno pueda concentrarse plenamente en resolver los problemas de la gente y continuar las transformaciones que hemos iniciado, sin que mi situación personal se convierta en un elemento de confrontación e incertidumbre”, dijo el economista al explicar su renuncia.
QUIÉN ES. Espinoza es un economista reconocido y era uno de los hombres fuertes del Gobierno de Rodrigo Paz. Durante la administración interina de Jeanine Añez (2019-2020) fue miembro del directorio del Banco Central de Bolivia (BCB) y en las elecciones de 2025 formó parte del equipo económico del candidato Samuel Doria Medina. Tras la primera vuelta electoral y en el marco de la alianza entre Doria Medina y Paz, Espinoza se sumó a las filas del candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), encabezó las negociaciones con organismos internacionales para acceder a créditos externos y diseñó políticas para encaminar la recuperación económica del país.
Durante su gestión, que muchos cuestionaron por lentitud y por contradicciones con el plan de gobierno presentado en la campaña, se logró contener la inflación, levantar parcialmente el subsidio a los combustibles, reformar la política cambiaria y diseñar una ley de inversiones que está en tratamiento legislativo. Se trata del décimo ministro que deja el gabinete en los diez meses de gobierno. El equipo de Paz pasó de tener 16 a 12 carteras y de los ministros que iniciaron la gestión solo quedan cinco; los demás salieron por destitución o renuncia.
VOZ LOCAL. Para tener una idea mejor de lo que está pasando en Bolivia, contactamos al periodista uruguayo radicado hace muchos en Bolivia, Emilio Martínez Cardona, que nos explicaba que “había un tema con un vehículo personal de Espinoza, que habría registrado ante la autoridad fiscal con un valor distinto al del mercado, pero además era un ministro que venía muy cuestionado por la situación general del país. Sobre todo por la crisis de hidrocarburos, que si bien es heredada del gobierno anterior del MAS, este no termina de lograr solucionar”. Según nos explicaba Emilio, la situación actual del gobierno es muy compleja, “el gobierno de Rodrigo Paz se ha desgastado de manera muy rápida, no supo hacer las reformas cuando arrancó con una popularidad de más del 60%, y ahora bajó a un 32%, incluso antes del último pico de desabastecimiento de combustible. Hay un gobierno que se percibe sin rumbo”.
El gobierno ha intentando algún acercamiento con gobernadores ideológicamente afines, pero tiene serios tropiezos políticos y económicos. Y según nos explicaba Emilio, Evo Morales ya está anunciando nuevas protestas para el mes de octubre, que suele ser un mes convulso en Bolivia. Un panorama muy difícil que debería llevar al gobierno a reestructurarse y buscar una coalición más amplia de apoyo político.

Llega el evento más esperado del año

Finalmente llegamos a la esperada primera semana de setiembre. Es que martes y miércoles de la semana próxima, los principales exponentes de las ideas de la libertad desembarcan en Buenos Aires para el evento “Vientos de Cambio”, organizado por Archbridge Institute, la fundación Libertad y Progreeso, y Reason. Se espera que más de 700 personas asistan a las charlas, que trataran desde la situación económica en Argentina, hasta la llamada “batalla cultural”, y la situación geopolítica regional. Una oportunidad única para intercambiar puntos de vista, vincularse con gente inteligente y preparada, y tener información de primera mano de lo que pasa en la región.
¿Por qué en Argentina? ¿Por qué ahora? Nadie lo explica mejor que el gran amigo Agustín Echtebarne, director de Libertad y Progreso: “Tras décadas de estatismo y proteccionismo que condenaron a América Latina al estancamiento, la transformación de la Argentina hacia una economía abierta y capitalista podría iniciar un nuevo ciclo de libertad, prosperidad y florecimiento humano en la región. El cambio argentino aún no está consolidado, pero tal vez haya echado raíces más profundas de lo que muchos analistas reconocen”.
Según Agustín, “el proceso argentino puede inspirar a otros gobiernos de centroderecha de la región: José Antonio Kast en Chile, Keiko Fujimori en Perú, Santiago Peña en Paraguay, Rodrigo Paz en Bolivia... El desafío es no repetir experiencias tibias y animarse a equilibrar las cuentas, abrir las economías, defender la propiedad privada y reemplazar el capitalismo de amigos por mercados competitivos. Ese sería el punto de inflexión para toda América Latina”.
A estas palabras hay que sumar que la región vive un momento único. Con un cambio de tono político generalizado, que la alinea de forma particular con el renovado interés de Estados Unidos por consolidar su rol en las Américas. Por eso el interés enorme de analistas y “policymakers” de la principal potencia global por acercarse al continente, y entender el proceso histórico que atraviesan nuestros países. Todo eso hará eclosión la semana próxima en Buenos Aires, en un evento imperdible.
Esto también es noticia
-El fenómeno de El Niño tiene a Panamá entre dos extremos: lluvias excesivas en algunas regiones y sequía en otras. En consecuencia, el Gobierno declaró el martes 25 de agosto el estado de emergencia nacional, tal como lo hicieron El Salvador y Honduras, para afrontar una crisis que podría extenderse hasta marzo de 2027. El panorama se ha agravado hasta el punto de amenazar el funcionamiento del Canal de Panamá.
-Haití sigue bajo el asedio de las pandillas. Un nuevo ataque en Kenscoff, a unos 10 kilómetros de Puerto Príncipe, dejó al menos 47 muertos y decenas de secuestrados. La violencia, atribuida a la coalición criminal Viv Ansanm, vuelve a poner en evidencia la capacidad de las autoridades haitianas para proteger a la población.
-Uruguay de luto por la muerte de Ruben Rada, uno de sus artistas más icónicos. El gobierno decretó luto oficial, y el funeral se llevó a cabo en el Palacio Legislativo, con música y baile. Las calles también mostraron su homenaje al legendario cantante.
Martín Aguirre | Director
Rodrigo Caballero | Editor



