Buenos días. Las noticias de esta semana en América Latina mezclan como pocas veces lo sublime y lo trágico. Imposible no comenzar con el doble terremoto que ha devastado a Venezuela, ocurrido hace pocas horas, y del que todavía es muy difícil evaluar las consecuencias a corto plazo. Sólo cabe enviar nuestra solidaridad con los muchos amigos en ese país, que cuando creían que estaban saliendo de una tragedia humana como el chavismo, la naturaleza los golpea con este mazazo. Pero tampoco podemos obviar la victoria confirmada de Abelardo de la Espriella en Colombia, que consolida el viraje político a nivel continental. En Bolivia, por su parte, el gobierno de Rodrigo Paz parece haber logrado superar el desafío de los sectores indigenistas radicales. Y en Cuba, murió a los 94 una de las figuras más emblemáticas y sangrientas del régimen comunista. Mucho que analizar y comentar en su resumen esencial de noticias continentales.

Doble terremoto provoca una tragedia humanitaria en Venezuela
Venezuela padece una maldición. Cuando iniciaba un proceso doloroso y lento para sacarse de encima el flagelo autoinfligido de dos décadas de chavismo, la naturaleza se ha ensañado de manera especialmente cruel con su gente. Un doble terremoto, que superó los 7 grados en la escala Richter, ha golpeado al país dejando muerte y destrucción por doquier. Los números fríos a la hora de cerrar este boletín ya hablan de casi 300 muertos, pero las especulaciones más racionales sugieren que esa cifra podría multiplicarse exponencialmente en las próximas horas. Es que el panorama de edificios destruídos y ruinas por doquier, no alienta al optimismo. Con el agravante de que el desastre natural se suma a un proceso de decadencia económica y social, que encuentra a un estado sin ninguna capacidad de respuesta para enfrentar el desafío.
El país registró lo que se denomina un 'doblete sísmico', un fenómeno en el que dos temblores de gran magnitud ocurren en la misma zona con muy poco tiempo de diferencia. En este caso, fueron apenas 39 segundos. El primer movimiento, reportado con una magnitud de 7,2, se ha detectado a unos 24 kilómetros de San Felipe, en el estado Yaracuy, a una profundidad de 21,9 kilómetros. El segundo, a menor profundidad (unos 10 kilómetros), ha tenido una magnitud de 7,5. "El terremoto actuó con inmensa actividad, sobre todo en el estado de La Guaira, donde las zonas tremendamente afectadas, con una situación terrorífica, son Caraballeda y Playa larga", ha indicado el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez. "Ha sido una tragedia como nunca antes vista en nuestro país", afirmó.
En tiempos de redes sociales y smartphones por todos lados, las imágenes de esta tragedia han invadido todos los hogares del continente. Algunas particularmente indignantes, y otras conmovedoras.
Venezuela tiene un historial complejo en materia de terremotos. El antecedente más devastador de la historia reciente fue el terremoto de Caracas de julio de 1967. El sismo, de magnitud 6,6 y con epicentro ubicado unos 131 kilómetros al este de los eventos registrados ayer, dejó cerca de 240 muertos, cientos de heridos y provocó el colapso de varios edificios residenciales de gran altura, además de una destrucción generalizada.
AYUDA REGIONAL. El presidente estadounidense, Donald Trump, en buenas relaciones con Venezuela desde que en enero capturó al presidente Nicolás Maduro –juzgado en Nueva York–, prometió ayudar a sus “nuevos y grandes amigos”. Siguiendo sus órdenes, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció que Washington “está desplegando de inmediato equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y asistencia humanitaria a Venezuela”. Este muy interesante artículo de El País de España, muestra imágenes previas y posteriores del terremoto, dejando en claro el nivel de devastación que implicó.
Más allá de las noticias que se actualizan cada minuto, es difícil en este momento hacer una evaluación más ponderada de lo que implica esta tragedia para Venezuela o para la región. Tal vez la única reflexión que nos surge en este momento, es el asombro de que un país con tanta riqueza natural, y que ha tenido dos décadas de gobiernos que concentraron todo el poder y la riqueza con el supuesto objetivo de “democratizarla”, se encuentre hoy postrado eocnómicamente para hacer frente a este desastre.

De la Espriella ratifica victoria y lanza ultimátum a grupos violentos

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, asumió con tono firme. Foto: Twitter
Abelardo de la Espriella, recibió este jueves la credencial que lo consagra como ganador de las elecciones y presidente electo de Colombia, tras derrotar al candidato izquierdista Iván Cepeda. En su primer discurso oficial, lanzó un ultimátum a los grupos armados a los que dio un mes para someterse a la justicia. "A esas personas que están al margen de la ley, un mensaje categórico: disponen de un mes para entrar en razón y organizar su sometimiento al Estado de derecho. En mi Gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin", afirmó. Se trata de un cambio de todo drástico respecto a la gestión de Gustavo Petro, que intentó un plan de paz completo con la guerrilla, que no funcionó.
De hecho, el presidente Petro no ha terminado de reconocer la derrota de su pupilo, y realizó una conferencia de prensa, vestido al mejor estilo de un personaje del cómico Sacha Baron Cohen, donde dejó en evidencia los problemas de salud mental que parecen acosarlo. Algo que suelen pasar por alto muchas agencias y medios regionales, siempre dispuestos a comentar sobre las salidas de tono de Javier Milei, o Bukele, y que fue abordado en este editorial de El País de Uruguay. De hecho, esta semana el New York Times publicó un artículo diciendo que la elección de De la Espriella era un “salto al vacío” para los colombianos. Usted escuche 2 minutos a Petro, y nos dice si puede haber algo más riesgoso que tener a esa persona de presidente.
Pero volviendo al nuevo presidente electo colombiano, se reunió con magistrados de la Corte Suprema, la Corte Constitucional y el Consejo Superior de la Judicatura, a quienes anticipó algunos de sus planes. De la Espriella ha prometido un fuerte ajuste fiscal, reducir el tamaño del Estado y reactivar la producción de petróleo y gas.
IMPACTO REGIONAL. El nuevo mandatario recibió el apoyo de varios líderes regionales, y una llamada del secretario de Estado, Marco Rubio, quien dijo que confía en que podrán "trabajar estrechamente" en "poner fin a la inmigración ilegal a Estados Unidos". "La administración Trump espera trabajar estrechamente con su administración entrante para promover la cooperación en materia de seguridad regional, poner fin a la inmigración ilegal hacia Estados Unidos y fortalecer nuestros vínculos económicos", declaró Rubio. Siguieron contactos con Javier Milei, José Antonio Kast, Daniel Noboa, y hasta María Corina Machado, quien le transmitió su apoyo y felicitación.
Pero para tener una mirada local del triúnfo de De la Espriella, hablamos con Carlos Augusto Chacón, director del centro de estudios ICP, que nos decía lo siguiente:
“La elección presidencial en Colombia dejó varias lecciones importantes. En primer lugar, confirmó un país profundamente dividido, donde Abelardo De La Espriella obtuvo una victoria estrecha pero legítima. Precisamente por ese margen reducido, el presidente Gustavo Petro y el candidato Iván Cepeda demoraron en reconocer los resultados, mientras insistían en cuestionamientos sobre el proceso electoral. Aunque finalmente ambos reconocieron la victoria, el presidente Petro ha continuado sugiriendo la existencia de posibles irregularidades, lo que contribuye a instalar una narrativa de desconfianza que podría servirle para mantener un discurso de oposición una vez deje la Presidencia”.
Según Carlos, “Al mismo tiempo, persiste un desafío mucho más profundo para la democracia colombiana: la influencia de grupos armados ilegales sobre la libertad política en distintas regiones del país. Las evidencias recopiladas por la Veeduría Entorno Electoral del Instituto de Ciencia Política muestran que existen territorios donde el miedo, las amenazas y el control criminal siguen condicionando el ejercicio del voto. El reto del nuevo gobierno no será únicamente impulsar una agenda de crecimiento económico y fortalecimiento de la libertad económica, sino también recuperar el control efectivo del territorio, fortalecer el Estado de derecho y reconstruir la confianza en las instituciones”.

Keiko Fujimori prácticamente confirmada, mientras rival insiste con reclamos
Las elecciones en Perú siguen dando que hablar, a 20 días de haberse celebrado la segunda vuelta. A esta altura, y con una ventaja en el eterno conteo formal de unos 45 mil votos, nadie duda que la nueva presidenta será Keiko Fujimori. Eso pese a que el polémico organismo electoral peruano anticipa que la proclamación oficial será recién el 3 de julio. Pero los números parecen imbatibles, y tras varios intentos fracasados, la hija del ex presidente Alberto Fujimori parece haber logrado lo que buscó tantos años. El cambio de mando está programado para el 28 de julio.
La campaña del candidato izquierdista Roberto Sánchez recibió un mazazo extra esta semana, con el rechazo de los recursos en los que solicitó a las autoridades electorales la anulación del voto en el extranjero, que es determinante para el triunfo de Fujimori. El tribunal lo declaró improcedente por haber sido presentado fuera de tiempo y no haber pagado las tasas correspondientes, una decisión que todavía es apelable. Antes de conocer la decisión, Sánchez advirtió que si la justicia electoral no atiende los reclamos, estaría realizando un “beneficio fraudulento” a favor de Fujimori y convocó a una marcha para el sábado. “No reconoceremos a ese gobierno y nos declararemos en lucha política y social de resistencia popular y patriótica”, expresó. Por su parte Keiko ha dicho que no hay inguna evidencia de fraude, y que Sánchez sólo busca “meter cizaña”.
UN CAMBIO RELEVANTE. Perú lleva años sumido en una inestabilidad política crónica. El país ha tenido ocho presidentes en la última década y, entre destituciones, renuncias y vacancias, pocos han logrado completar su mandato. Sin embargo, Keiko Fujimori podría contar con una ventaja que sus predecesores no tuvieron: El Congreso peruano ha sido reformado en el último año a un congreso bicameral, lo cual de alguna manera dificulta más el poder vacar a los presidentes. Ahora la Cámara Baja, la Cámara de Diputados, es la que hace el juicio político, y la Cámara Alta es la que finalmente emite la opinión final. Y para que se emita una eventual vacancia presidencial requiere de dos tercios del número de senadores. Entonces es bastante complejo ver una vacancia para Keiko, no imposible, pero por lo menos más difícil que con los últimos presidentes
Keiko Fujimori ya se asume como presidenta electa, este miércoles en una rueda de prensa, aseguró que su primer Consejo de Ministros estará integrado por diversas figuras políticas, con el objetivo de poner en marcha las propuestas contempladas en su plan de gobierno. “Somos conscientes de que el Perú está dividido, que prácticamente son mitades”, ha dicho. En ese sentido, aseguró que su eventual gobierno buscará la confianza de los sectores que no respaldaron su candidatura y anunció que la conformación de su gabinete será amplia y plural. “La convocatoria para un futuro gabinete va a ser una convocatoria abierta, plural, pero sobre todo con experiencia”.


El fin de las protestas es una gran victoria política para el gobierno de Rodrigo Paz. Foto: Twitter
Después de más de 50 días con buena parte de Bolivia paralizada, las organizaciones sociales y campesinas que mantenían bloqueadas las principales rutas del país, comenzaron a levantar los cortes. La medida llegó poco después de que el presidente Rodrigo Paz decretara el estado de excepción por 90 días, que permitió el despliegue de fuerzas de seguridad para recuperar el control y normalizar el abastecimiento de combustible, alimentos y medicamentos. El estado de excepción había quedado habilitado a principios de junio, cuando el Parlamento aprobó una ley que regula este tipo de medidas extraordinarias. Pero Paz había preferido evitar esa herramienta durante casi dos semanas y apostar a un diálogo que no prosperó.
Por el el 20 de junio, cuando el desabastecimiento ya se había tornado insostenible y la cifra de muertos a causa del conflicto había ascendido a 14, finalmente decidió echarle mano al flamante recurso. A la declaración del estado de excepción se sumó un acuerdo alcanzado entre el gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB), una de las organizaciones sindicales más importantes del país.
Sin embargo, según anunciaron los propios dirigentes impulsores de la protesta, el conflicto no ha concluido. “Esta lucha va a continuar” afirmó Isidro Auca, uno de los líderes cocaleros más poderosos. Él mismo acusó a la COB de haber traicionado a los sindicatos con el acuerdo alcanzado con el gobierno. Por su parte, el ex mandatario Evo Morales, desde su trinchera en el Chapare, sostuvo que el repliegue de los manifestantes se trata apenas de un “cuarto intermedio” y que las movilizaciones.
TRASFONDO. El conflicto comenzó a principios de mayo con reclamos principalmente vinculados a la situación económica que atraviesa Bolivia. El país viene sufriendo una fuerte escasez de dólares, dificultades para importar combustible y un aumento del costo de vida. A poco de asumir, Paz tomó algunas medidas que fueron rechazadas por sindicatos, organizaciones campesinas, transportistas y grupos indígenas. Entre las más resistidas se cuenta la reducción del subsidio a los combustibles y la apertura a inversiones privadas en algunos sectores estratégicos Pero con el correr de los días, las demandas pasaron del terreno económico al político y los manifestantes comenzaron a exigir la renuncia del Presidente. Los bloqueos se extendieron por gran parte del territorio y algunas de las ciudades más importantes, como La Paz y El Alto, quedaron sitiadas, padeciendo una grave situación de desabastecimiento. El gobierno acusa a Evo de impulsar las movilizaciones para desestabilizar a la nueva administración.
El origen del conflicto se remonta a las elecciones de noviembre de 2025, cuando Rodrigo Paz ganó la presidencia derrotando al Movimiento al Socialismo y poniéndole fin a más de 20 años de la izquierda en el poder. Morales, no conforme con la derrota y arrinconado por varias denuncias en su contra, inició las protestas y dejó claro que su capacidad de movilización a través de organizaciones campesinas, indígenas, sindicales y cocaleras se mantiene fuerte.

Muere ideólogo de la represión del régimen comunista cubano
Murió Ramiro Valdés Menéndez, uno de los hombres más poderosos y temidos de la revolución cubana. Tenía 94 años y falleció este domingo en La Habana, tras más de seis décadas ocupando cargos clave dentro del régimen comunista. "La partida física del Comandante de la Revolución... duele profundamente, como la de un padre", escribió el dictador Miguel Díaz-Canel en su cuenta de X. Si bien su nombre fue mucho menos conocido a nivel internacional que los de Fidel Castro o Ernesto "Che" Guevara, desde el principio se posicionó como una figura clave dentro de la estructura del poder cubano. Mientras otros elaboraban el relato épico y romántico de la revolución, Valdés fue el encargado de construir y conducir el aparato de control brutal que permitió al régimen mantenerse en el poder a lo largo de tantos años.
Valdés formó parte del grupo que asaltó el Cuartel Moncada en 1953 y compartió prisión con Fidel Castro, tras el fracaso de aquella operación. También fue uno de los 82 expedicionarios que desembarcaron del Granma en 1956 y combatió en la Sierra Maestra. En esos años generó un vínculo muy cercano con Fidel y el Che, junto a quienes transitó los años decisivos de la guerrilla. Fue uno de los pocos hombres de confianza de Castro hasta su muerte. En 1961, asumió como ministro del Interior. Desde ese cargo organizó el aparato de inteligencia de la Seguridad del Estado de la isla, conocido como el G2.
Durante décadas dirigió esa maquinaria de control dedicada a la persecución ideológica, la detención arbitraria de opositores y la represión contra quienes desafiaran la autoridad de la tiranía impuesta. Cumplía su tarea con mano de hierro. Eso lo convirtió en el hombre más temido de la revolución y le granjeó el apodo de “el Carnicero de Artemisa”. Según dijo en 2018, durante una de las pocas entrevistas que concedió a lo largo de su vida, “No había nadie que se moviera que la seguridad no lo supiera y eso nos permitió penetrar a las organizaciones contrarrevolucionarias”.
POR QUÉ ME IMPORTA. Porque Ramiro Valdés fue uno de los últimos sobrevivientes del grupo que protagonizó uno de los acontecimientos políticos más influyentes de América Latina en el siglo XX, un proceso que inspiró movimientos armados, partidos políticos, gobiernos y generaciones enteras de militantes en toda la región. Para muchos, la revolución cubana representó la esperanza de un cambio profundo a nivel social.
Sin embargo, la realidad mostró algo muy diferente. El sueño comunista derivó rápidamente en una dictadura de manual, sin alternancia en el poder, y con una política de intimidación feroz que censuró a la prensa libre y cercenó cualquier forma de oposición. Valdés estuvo allí desde el primer día, siendo artífice y protagonista de una de las historias de represión más largas y oscuras de nuestro continente.
Con su muerte desaparece otro integrante de la generación que tomó el poder en 1959 y que desde entonces gobierna en la isla. Su partida encierra un gran valor simbólico para la dictadura cubana. Sus admiradores lo recordarán como un revolucionario leal a Fidel Castro. Sus detractores, en cambio, como uno de los responsables por construir y sostener una de las dictaduras más largas de América Latina. En medio del desmoronamiento del régimen, la pérdida de una figura histórica de un simbolismo tan fuerte como Valdés, representa otro golpe a un gobierno que no parece tener salvación.
Martín Aguirre | Director
Rodrigo Caballero | Editor




